miércoles, 22 de mayo de 2013

X

Decidís salir a caminar a relajar tu cabeza y "recuperarte" para cuando llegue tu hijo. Te abrigás y salís de la casa de tu mamá.

No sabés muy bien porqué pero necesitas un cigarrillo (lo habías dejado hace seis años, cuando quedaste embarazada) parás en un kiosco y comprás. Cuándo estás por terminar el primero te das cuenta de lo que hiciste y te odias, por caer en el vicio una vez más. Las lágrimas recorren tus mejillas, nunca pensaste en el momento en que Pedro se enteraba la verdad como algo real, sabías que el dia iba a llegar pero no lo creías tan cercano.

Rogabas que te entienda, que te perdone pero sabías que era dificil. Deseabas volver el tiempo atrás, pero sabías que era imposible. No tenías idea de como seguir, y te aterraba. Le debías una explicación, pero no sabías por donde empezar, ni siquiera estabas segura de si llamarlo o esperar a que te llame el, pero necesitaban hablar.

Necesitabas descargarte, pero a la vez responder tus preguntas. ¿Va a querer conocerlo? ¿Le va a contar la verdad? Sabías que lo más seguro era que esas respuestas sean positivas, y te provocaba aún más miedo. No querías imaginarte durmiendo sola una noche porque Bruno estaba con su papá. Te dolía, muchisimo y sabías que si las cosas no fueron de otra manera, fué por tu decisión.

Varios minutos después tus pensamiento seguían siendo los mismos atormentandote, hasta que tu celular te sobresaltó.

-Hola-

-Mamá, ¿Dónde estás?- tu hijo te bajaba a la tierra de un tirón, mirás tu reloj y asimilas que hace dos horas te fuiste de tu casa.

-Ya voy mi amor- le decís levantandote del banco de plaza en donde estabas sentada


-Apurate- le respondés confirmando tu rápida presencia y luego de respirar profundo emprendes el camino de regreso a casa de tu mamá


***
 
Intentabas asimilar la noticia que habías recibido pero te era imposible. Necesitabas respuestas y, tomando lo más fuerte y barato que conseguiste en el balcón de tu 6°B claramente no las ibas a encontrar.


Agarraste las llaves de tu auto y saliste con paso firme a quien sabe donde. Querías encontrar a Paula y decirle de frente todo lo que sentías, pero no sabías donde encontrarla.


Tenías claro que echandole todo en cara no ibas a lograr nada, pero necesitabas un descargo, para así después escuchar su "explicación".


Manejaste sin rumbo por varios minutos, hasta que te acordaste la calle en donde vivía Alejandra- la mamá de Paula.


Dudaste, porque sabías que estabas actuando por impulso, pero fué más fuerte que vos. Tomaste tu celular y con solo mirar el movimiento que hacía la línea en el gps, te acordaste el recorrido con claridad.


Manejabas, serio, concentrado mientras tu mano izquierda se reposaba en la ventanilla y un cigarrillo en tu mano. Tenías más que claro que lo que hacías estaba muy mal, pero calmaba un poco tu estado nervioso.


Te querés convencer de que todo es una pesadilla, de que no es real pero al recordar las lágrimas de Paula y su 'perdón' te traen a la realidad.


A su vez deseeas la maquina del tiempo que te permita volver seis años atrás, y enterarte de la verdad en el momento justo, como tendría que haber sido. Sentís una lágrima caer por tu mejilla, tirás el cigarrillo a la calle y te pasas la mano por la cara para hacerla desaparecer.


De repente el semáforo se pone en rojo y vos (y tu concentración) no te das cuenta, y en ese momento una chica esta por cruzar la calle. Frenás de golpe, a centímetros de su cuerpo. Te asustas y la mirás, pidiendo por favor que no le haya pasado nada. Te odias, tu día no podía tener tantos oscuros.


Y volves a caer en la realidad, estás a la vuelta de la casa de Alejandra, y la chica que estaba cruzando, era Paula.


Bajaste con impulso, con bronca cerrando la puerta que por poco no dió un giro de 360°,  y te paraste enfrente de ella con decisión.

Se queda perpleja, (claramente no se esperaba este 'brusco' encuentro) y con la boca abierta. Ninguno sabe que decir, pero tus facciones no se ablandan.


Perdés la cuenta de los minutos que se quedan parados en el medio de la calle y en la misma posición (vos mirandola fijo, y ella hacia el piso)

Una bocina los saca de su 'burbuja' y caen en que están en el medio de la vía pública. La mirás serio, haciendole entender que no se mueva de ahí, y por lo visto te entiende porque aciente y se sube a la vereda.


Estacionas el auto y volvés a bajar, prendiendo un cigarrillo (el número 5 de la tarde). Sus ojos verdes te miran apenada, con arrepentimiento pero no vas a dar el brazo a torser, por lo menos no tan fácilmente.


-Perdón Pedro- te dice una vez sentados en el cordón de la calle dejando notar el arrepentimiento en su voz. Te alteras, necesitabas que te diga más que un perdón


-¿Perdón que Paula? ¿Me estás cargando?- decís exaltado, elevando el tono de voz. A ella se le llenan los ojos de lágrimas, negas con tu cabeza.

-Yo no quise...- empieza a decir pero vos la interrumpis (o empezas tu descargo)

-¿Yo no quise? Me mentiste Paula, me ocultaste algo tan importante como un hijo ¿y me decís que no quisiste?- le decís (o gritás) apurandote a hablar

-Lo hice por vos Pedro, estabas empezando una nueva vida, te estabas yendo de viaje y no te queria atar a algo que no buscamos- te dice con la voz quebrada y la cara húmeda

-¿Por mi? Si hubieses pensado en mi, no me habrías mentido Paula- Ella mira al piso y modula reiteradamente perdón- es imperdonable lo que hiciste


Pasan unos minutos y siguen los dos sentados, ella llorando, vos fumando y mirando para el frente, hasta que volves a hablar.


-¿Cómo es?- le tirás tras un largo (e incómodo) silencio


Ella te mira, y limpia las lagrimas con un pañuelo de papel antes de responder.


-Hermoso, dulce, cariñoso- te dice gesticulando una sonrisa- tiene tu color de ojos- te dice mirandote y a vos se te llenan los tuyos de lágrimas y la bronca te invade de nuevo. Suspirás y te concentrás de nuevo en el frente


-Lo quiero conocer- le decís firme, sin duda alguna tras pensar unos minutos- hoy- y notas como sus facciones se endurecen, y su cara de pánico es más que evidente. Pero no te importaba, tenías claro que para las 23 hs de ese día querías ya haber conocido a tu hijo, y haber (por lo menos) escuchado su voz.


 
 
 


6 comentarios:

  1. queeeeeee buenoooooooo...ya quiero saber como sigue!!! no nos abandones tantos diasss!

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  2. wow buenísimo,seguí subiendo!!!

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  3. totalmente atrapada con esta historia...... me encanta, la encontre por casualidad hace un rato y, estoy totalmente enganchada en la trama. Espero puedas seguir subiendo capitulos pronto.... MUY MUY BUENA, !!!!

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  4. Que placer encontrar y leer esta novela... muy bien contada y super tierna... ME ENCANTA!!!
    Subi mas capitulos please...
    y si tenes alguna lista para avisar x tw, incluime por favor, my tw es @P a t r i c i a S a a t

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  5. atrapada y expectante...
    muy buena esta historia.

    me quedo con las ganas de mas!
    la sigo esperando ;)

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