Sin mirarlo sacaste las llaves y las metiste en la cerradura. Esperaste que entre para volver a cerrarla. Lo viste rascarse la cabeza y girar para mirarte a los ojos.
-Entra vos primero, yo.. te sigo- dijo y pudiste notar su nerviosismo. Asentíste y después de colgar tu abrigo en el perchero y suspirar para tomar coraje, pasaron a la cocina.
Sentiste el grito que pegó tu hijo en cuanto te vio y corrió hacia vos, lo que provocó que tu mamá te mirara y sonriera- sonrisa que se borro en cuánto pedro puso un pie en la cocina y quedó boquiabierta.
Podías notar su incomodidad (la de todos en realidad) a kilómetros. Bruno primero te abrazó, y cuando lo vió a Pedro se separó.
-¿Quién es el señor mamá?- te dijo inocente y vos no sabías que responder, Pedro tenía los ojos llenos de lágrimas y tu mamá no salía de su shock.
-Un amigo mi amor- le dijiste para suavizar el momento, no te animaste a más. Pedro te miró a los ojos y asintió(por lo menos en algo estaban de acuerdo, demasiada información para dos días), para luego agacharse a la altura de Bruno.
-Hola campeón- le dijo sonriendole
-Hola señor- le respondió el nene mientras se econdía detrás tuyo en un claro ataque de vergüenza. Pedro sonrió ante aquel 'señor' e intentó disimular la lagrima que cayó por su mejilla izquierda
-¿Cómo estás? ¿Bien?-le dice mirandolo a los ojos,
-Si
-Sos re grande, ¿cuántos años tenés?
-Seis- le responde tu hijo marcando a su vez la misma cantidad con sus dedos- y ves como Pedro se emociona a un más y te contagiás, dejando caer algunas lágrimas.
Girás mirando a tu mamá, y la notas emocionada también. Tu hijo te mira extrañado, sin entender.
-Es hermoso- te dice Pedro sincero, visiblemente compungido
-¿Por qué lloran todos mamá?- y vos no sabés que responderle, suspirás intentando relajarte
-Veni mi amor, vamos a mirar dibujitos mientras tu mamá y su 'amigo'-dijo mirandonos-hablan ¿si?
-bueno- dijo Bruno agarrándo la mano de tu mamá, quien les hacía más fácil el momento.
Cuando los dos se retiran, te acercas a agarrar una servilleta para limpiarte las lágrimas y le pasas una a Pedro que te la rechaza. Revoléas los ojos y cuando terminas de recuperarte servís dos vasos con agua.
-sentate- le decís dejando un vaso de un lado y sentandote con el tuyo enfrente en la mesa de la cocina.
Tomás un sorvo de agua y lo mirás atentamente, el se encentro muy concentrado en sus pensamientos.
-A pesar de todo- empieza a decir y lo mirás fijo- te felicito, es hermoso y se ve que lo criaste muy bien
-Gracias- le decís con una leve sonrisa. Repasas cada momento vivido con Benja y te da felicidad que Pedro te haga ese comentario, aunque a su vez te sientas mal por haber hecho lo que hiciste.
-Aunque no entiendo todavía como no me contaste nada nunca Paula. Pasaron seis años, ¿quién es el papá para él? ¿Dónde piensa que estoy?- sabés que son dos de muchas de las preguntas que ibas a tener que responder. Suspiras tomando valor.
-El no conocé a nadie a quién llame papá. Obvio que no iba a permitir que nadie use ese apodo que no fueras vos- y el te mira incrédulo, y vos entendés lo que te quiere decir- algún día te lo iba a decir Pedro, fué muy dificil no contarte la verdad- y lo ves soltar una risita irónica- de verdad Pedro. Pero a su vez, yo no podía llamarte y decirte semejante cosa por teléfono
-¿Por eso esperaste seis años? ¿Y qué pasa si yo conseguía trabajo allá? ¿A mi familia nunca le dijiste nada Paula?- y te estaba atormentando a preguntas, y para vos cada vez era más difícil
-Para. De a una por favor, yo se que estuve mal, pero es dificil para mi.- el revolea los ojos- encerio Pedro. Cúando vos te fuiste yo me enteré que estaba embarazada, y vos te acordás que lo nuestro ya había terminado justamente porque no nos ibamos a ver más. Y bueno, tuve miedo, miedo a atarte a algo que vos no querías. Me acuerdo la ilusión que tenías con ese viaje- y tus ojos volvieron a empañarse- me sentía muy culpable, era algo que no habíamos buscado
-Pero ¿por qué no me dejaste decidir a mi Paula?- te interrumpió alterado, enojado
-Perdón Pedro, te pido perdón, te juro que actué sin pensar. - le decís con la voz quebrada- y después me dió mucha vergüenza, miedo a como podías reaccionar. No estaba preparada para decirte algo así. Y te juro que me arrepiento, de todo
-¿Vos te arrepentis? ¿Y yo que hago Paula? Te juro que intento justificarte pero no puedo, me perdí todo, lo más importante. No lo vi nacer, reirse por primera vez, su primera mamadera, comida, su primera palabra. No se si dijo primero mamá, si le enseñaste a decir papá o lo escuchó recién el jardín - vos negaste con tu cabeza, Pedro estaba siendo profundamente sincero, y sus palabras te mataban- no le regalé su primera pelota, no pude hacerlo de River
Te paraste delante de el, hablandole sincera a los ojos
-Perdón Pepe, te juro que vas a poder pasar todo el tiempo que quieras con el, perdon - le dijiste como pudiste entre lágrimas
-Yo perdí seis años de la vida de mi hijo Paula, seis- te dice elevando la voz
-Perdoname Pedro- le decís ahogada en el llanto, y tras golpear la mesa con su puño el solo se levanta y sale disparado por la puerta de entrada, dejadote sola sentada allí.
Te hundís entre tus brazos, destruida. Veías como todo tu mundo (el que creías medianamente 'correcto') se vino abajo en menos de una semana, y te sentís desbordada, más allá de todo y todos. Y sabías que Pedro tenía razón.
De repente sentís una mano acariciandote la espalda, y al levantar la vista te encontrás con tu mamá intentando darte fuerzas. Te pasas el puño por la cara intentando limpiar tus lágrimas y caes encima suyo, refugiándote en sus brazos, como cuando eras niña.
Ella continuaba con sus caricias mientras te hablaba en un susurro. Pero vos no la escuchabas, te sentías en otro lado, tu cabeza repetía una y otra vez las palabras de Pedro.
-¿Mamá?- dijo Bruno apareciendo en la cocina. Vos te paraste con impulso y le diste inmediatamente la espalda para intentar borrar por completo tus lágrimas. Aunque sabías que era imposible.
-¿Qué pasó mi amor, terminó la película?- le dijo tu mamá para que vos ganes tiempo intentando "arreglarte"
-Si. ¿Má? ¿Por qué llorás?- volvió a insistir y todo tu intento por discimular fué en vano. Tus ojos se volvieron a llenar de lágrimas y no podías ocultarte más.
Giraste mirándolo, y el tenía sus ojos fijos en vos. Sentiste una punzada en tu corazón, tristeza. Hipaste y te acercaste a el, para agacharte a su altura.
El se acercó aún más y con sus manitos limpió tus lágrimas. Vos lo mirabas con atención, evitando desprender nuevas. Acto seguido el besó tu mejilla y rodeó con sus brazitos tu cuello, abrazandote, consolandote en sus (pequeños) brazos.
Lloraste unos minutos en la misma posición, hasta que reaccionaste y lo abrazaste vos con fuerza, levantandolo en tus brazos.
-Perdoname mi amor, perdoname - le repetias una y otra vez. El no entendía, pero necesitabas decirselo. Rogabas desde lo más profundo de tu corazón, que así sea. Que el día que conozca la verdad te perdone, porque sino para vos ya nada tendría sentido.
Holaaa! ¿Cómo están?
Bueno, quería aclarar que aunque parezca no es nada contra Pau (no me odien jajaja), la historia se fué dando así... Ya vendrán los buenos tiempos para todos..
Muchas gracias por los comentarios que dejan acá o me mandan por twitter! :)
Besos para todos, buen Miercoles/Jueves.
De repente sentís una mano acariciandote la espalda, y al levantar la vista te encontrás con tu mamá intentando darte fuerzas. Te pasas el puño por la cara intentando limpiar tus lágrimas y caes encima suyo, refugiándote en sus brazos, como cuando eras niña.
Ella continuaba con sus caricias mientras te hablaba en un susurro. Pero vos no la escuchabas, te sentías en otro lado, tu cabeza repetía una y otra vez las palabras de Pedro.
-¿Mamá?- dijo Bruno apareciendo en la cocina. Vos te paraste con impulso y le diste inmediatamente la espalda para intentar borrar por completo tus lágrimas. Aunque sabías que era imposible.
-¿Qué pasó mi amor, terminó la película?- le dijo tu mamá para que vos ganes tiempo intentando "arreglarte"
-Si. ¿Má? ¿Por qué llorás?- volvió a insistir y todo tu intento por discimular fué en vano. Tus ojos se volvieron a llenar de lágrimas y no podías ocultarte más.
Giraste mirándolo, y el tenía sus ojos fijos en vos. Sentiste una punzada en tu corazón, tristeza. Hipaste y te acercaste a el, para agacharte a su altura.
El se acercó aún más y con sus manitos limpió tus lágrimas. Vos lo mirabas con atención, evitando desprender nuevas. Acto seguido el besó tu mejilla y rodeó con sus brazitos tu cuello, abrazandote, consolandote en sus (pequeños) brazos.
Lloraste unos minutos en la misma posición, hasta que reaccionaste y lo abrazaste vos con fuerza, levantandolo en tus brazos.
-Perdoname mi amor, perdoname - le repetias una y otra vez. El no entendía, pero necesitabas decirselo. Rogabas desde lo más profundo de tu corazón, que así sea. Que el día que conozca la verdad te perdone, porque sino para vos ya nada tendría sentido.
Holaaa! ¿Cómo están?
Bueno, quería aclarar que aunque parezca no es nada contra Pau (no me odien jajaja), la historia se fué dando así... Ya vendrán los buenos tiempos para todos..
Muchas gracias por los comentarios que dejan acá o me mandan por twitter! :)
Besos para todos, buen Miercoles/Jueves.
llegaste justito para calmar mis ganas de leerte!
ResponderEliminarLa historia esta muy buena.
Confío en que pronto vendran caps. mas cargados de momentos lindos
Gracias!!!
wow capítulo intenso y buenísimo!!!
ResponderEliminarno dejes de subir la nove está buenísima!!!
se me comprimio el corazon...... ¡¡¡que capitulo...!!!
ResponderEliminarme encanta esta historia, por favor segui escribiendo.... espero subas el proximo pronto....